bibliaia para conocer mejor a Dios y a Jesús

Exhortación a la conversión

1 En el año segundo de Darío, el mes octavo, el Señor dirigió la palabra al profeta Zacarías, hijo de Berequías, hijo de Idó:
2 –El Señor estaba muy irritado con los antepasados de ustedes.
3 Ahora diles: Así dice el Señor Todopoderoso:
Vuelvan a mí
–oráculo del Señor Todopoderoso–,
y yo volveré a ustedes
–dice el Señor Todopoderoso–.
4 No sean como sus antepasados,
a quienes predicaban
los más antiguos profetas
diciendo:
Así dice el Señor Todopoderoso:
Conviértanse de su mala conducta
y de sus malas acciones;
pero ellos no me escucharon
ni me hicieron caso
–oráculo del Señor Todopoderoso–.

En el año segundo de Darío, el mes octavo, el Señor dirigió la palabra al profeta Zacarías, hijo de Berequías

5 Sus antepasados, ¿dónde están?,
sus profetas, ¿viven para siempre?
6 En cambio, mis palabras y decretos,
que encomendé
a mis siervos los profetas,
¿no alcanzaron a sus antepasados?
Entonces se convirtieron diciendo:
Como el Señor
había dispuesto tratarnos
por nuestra conducta,
y nuestras acciones,
así nos ha tratado.

OCHO VISIONES
Primera:
Los jinetes
(Ap 6,1-8)

7 El veinticuatro del mes undécimo del segundo año del reinado de Darío, el Señor dirigió la palabra a Zacarías, hijo de Berequías, hijo de Idó:
8 En una visión nocturna se me apareció un jinete sobre un caballo rojo, parado en una hondonada entre unos arbustos; detrás de él había caballos rojos, castaños y blancos.
9 Pregunté: –¿Quiénes son, señor? Me contestó el ángel que hablaba conmigo:
–Te voy a enseñar quiénes son.
10 Y el que estaba entre los arbustos me dijo: –A éstos los ha despachado el Señor para que recorran la tierra.
11 Ellos informaron al ángel del Señor, que estaba entre los arbustos:
–Hemos recorrido la tierra y la hemos encontrado en paz y tranquila.
12 Entonces el ángel del Señor dijo: –Señor Todopoderoso, ¿cuándo te vas a compadecer de Jerusalén y de los pueblos de Judá? Ya hace setenta años que estás enojado con ellos.
13 El Señor contestó al ángel que hablaba conmigo palabras buenas, frases de consuelo.
14 Y el ángel que me hablaba me ordenó proclamar:
–Así dice el Señor Todopoderoso:
Siento celos de Jerusalén,
celos grandes de Sión,
15 y siento un gran enojo
contra las naciones confiadas
que se aprovechan
de mi breve enojo
para redoblar su maldad.
16 Por eso, así dice el Señor:
Me vuelvo a Jerusalén
con compasión,
mi templo será reedificado
–oráculo del Señor Todopoderoso–
y aplicarán la plomada a Jerusalén.
17 Sigue proclamando:
Así dice el Señor Todopoderoso:
Otra vez rebosarán
las ciudades de bienes,
el Señor consolará otra vez a Sión,
Jerusalén será su elegida.

Adan y eva desnudos en el paraiso

19 Contestaron al faraón:

– Es que las mujeres hebreas no son como las egipcias: son robustas y dan a luz antes de que lleguen las parteras.

20 Dios premió a las parteras: el pueblo crecía y se hacía muy fuerte,

21 y a ellas, como respetaban a Dios, también les dio familia.

22 Entonces, el faraón ordenó a todos sus hombres:

– Cuando les nazca un niño, deben arrojarlo al Nilo; si es niña, déjenla con vida.