bibliaia para conocer mejor a Dios y a Jesús

Ley sobre los votos

1 Moisés habló a los israelitas conforme el Señor le había ordenado.

2 Moisés habló a los jefes de las tribus de Israel:
–Esto es lo que ordena el Señor:
3 Cuando un hombre haga un voto al Señor o se comprometa a algo bajo juramento, no faltará a su palabra: tal como lo dijo lo hará.
4 Cuando una mujer en su juventud, mientras vive con su padre, haga un voto o adquiera un compromiso,

LIbro de los números censo de Israel

5 si su padre, al enterarse del voto o del compromiso, no dice nada, entonces sus votos son válidos y quedan en pie los compromisos.
6 Pero si su padre, al enterarse, lo desaprueba, entonces no quedan en pie sus votos ni el compromiso. El Señor la dispensa, porque su padre lo ha desaprobado.
7 Y si se casa, estando ligada por el voto o por el compromiso que salió de sus labios por irreflexión,
8 y al enterarse el marido no le dice nada, entonces los votos son válidos y quedan en pie los compromisos;
9 pero si al enterarse el marido lo desaprueba, entonces anula el voto que la ligaba y los compromisos salidos de sus labios. El Señor la dispensa.
10 El voto de la viuda y de la repudiada y los compromisos que adquiere son válidos.
11 Cuando una mujer hace un voto en casa de su marido o se compromete a algo bajo juramento,
12 si su marido, al enterarse, no dice nada y no lo desaprueba, entonces sus votos son válidos y quedan en pie los compromisos;
13 pero si su marido, al enterarse, lo anula, entonces todo lo que salió de sus labios, votos y compromisos, es inválido. Su marido lo ha anulado y Dios la dispensa.
14 El marido puede confirmar o anular todo voto o juramento de hacer una penitencia.
15 Pero si a los dos días el marido no le ha dicho nada, entonces confirma todos los votos y compromisos que la ligan: los confirma con el silencio que guardó al enterarse;
16 y si los anula más tarde, cargará él con la culpa de ella.
17 Éstas son las órdenes que dio el Señor a Moisés para marido y mujer, para padre e hija cuando aún joven vive con su padre.

Adan y eva desnudos en el paraiso

19 Contestaron al faraón:

– Es que las mujeres hebreas no son como las egipcias: son robustas y dan a luz antes de que lleguen las parteras.

20 Dios premió a las parteras: el pueblo crecía y se hacía muy fuerte,

21 y a ellas, como respetaban a Dios, también les dio familia.

22 Entonces, el faraón ordenó a todos sus hombres:

– Cuando les nazca un niño, deben arrojarlo al Nilo; si es niña, déjenla con vida.