bibliaia para conocer mejor a Dios y a Jesús

Prerrogativas de los aaronitas

1 El Señor habló a Moisés:
2 –Di a Eleazar, hijo de Aarón, el sacerdote, que retire del fuego los incensarios y que desparrame las brasas, porque son santas;
3 con los incensarios de esos que murieron por su pecado hagan chapas, que aplicarán al altar, porque en ellos se ofreció incienso al Señor y quedaron así consagrados. Y serán un signo para los israelitas.
4 El sacerdote Eleazar tomó los incensarios de bronce que habían ofrecido los muertos en el incendio y los transformó en chapas, que aplicó al altar,

LIbro de los números censo de Israel

5 como aviso a los israelitas, para que nadie que no sea de la estirpe de Aarón se meta a ofrecer incienso al Señor. Para que no le suceda lo que a Córaj y a su banda, como lo había anunciado el Señor por medio de Moisés.
6 Al día siguiente toda la comunidad israelita protestó contra Moisés y Aarón, diciendo:
7 –Están matando al pueblo del Señor.
8 Y como se formaba un motín contra Moisés y Aarón, ellos se dirigieron a la tienda del encuentro; la nube la cubrió y apareció la Gloria del Señor.
9 Moisés y Aarón entraron en la tienda del encuentro,
10 y el Señor les habló:
11 –Apártense de esa comunidad, y los consumiré al instante.
12 Pero ellos se echaron rostro a tierra, y Moisés dijo a Aarón:
13 –Toma el incensario, pon en él brasas del altar, echa incienso y ve aprisa a la comunidad para realizar el rito de expiación por ella, porque ha estallado contra ellos la cólera del Señor y ha comenzado a hacer estragos.
14 Aarón hizo lo que decía Moisés, corrió a la comunidad y encontró que el pueblo había comenzado a sufrir estragos. Entonces puso incienso para realizar el rito de expiación por ellos,
15 y colocándose entre los muertos y los vivos, detuvo la mortandad.
16 Los muertos fueron catorce mil setecientos, sin contar los muertos en el motín de Córaj.
17 Cuando Aarón volvió a Moisés, a la tienda del encuentro, la mortandad había cesado.

18 Prerrogativas de los levitas
19 (16)
20 El Señor habló a Moisés:
21 –Di a los israelitas que te traigan varas: una por cada jefe de familia, doce en total, y que cada uno escriba en ella su nombre.
22 En la vara de Leví irá escrito el nombre de Aarón. Una vara por cada cabeza de tribu.
23 Colóquenlas en la tienda del encuentro, ante el documento de la alianza que he hecho con ellos.
24 La vara del que yo elija, florecerá. Y así acabaré con las protestas de los israelitas contra ustedes.
25 Moisés dijo a los israelitas que le trajeran doce varas, una por cada jefe de tribu, y entre ellas la vara de Aarón.
26 Moisés depositó las varas ante el Señor en la tienda de la alianza.
27 Al día siguiente, cuando Moisés entró en la tienda de la alianza, vio que había florecido la vara de Aarón, representante de la tribu de Leví: echaba brotes y flores, y las flores maduraban hasta hacerse almendras.
28 Moisés sacó todas las varas de la presencia del Señor y se las llevó a los israelitas. Ellos las examinaron, y cada cual recogió la suya.
29 El Señor dijo a Moisés:
30 –Lleva otra vez la vara de Aarón a la presencia del documento de la alianza, para que se conserve como signo contra los rebeldes. Cesen sus protestas contra mí, y no morirán.
31 Moisés hizo exactamente lo que le mandaba el Señor.
32 Los israelitas dijeron a Moisés:
33 –Nos morimos, nos estamos muriendo todos.
34 El que se acerca a la morada del Señor, muere. ¿Vamos a morirnos todos?

Adan y eva desnudos en el paraiso

19 Contestaron al faraón:

– Es que las mujeres hebreas no son como las egipcias: son robustas y dan a luz antes de que lleguen las parteras.

20 Dios premió a las parteras: el pueblo crecía y se hacía muy fuerte,

21 y a ellas, como respetaban a Dios, también les dio familia.

22 Entonces, el faraón ordenó a todos sus hombres:

– Cuando les nazca un niño, deben arrojarlo al Nilo; si es niña, déjenla con vida.