bibliaia para conocer mejor a Dios y a Jesús

Los exploradores

1 El Señor dijo a Moisés:
2 –Envía gente a explorar el país de Canaán, que yo voy a entregar a los israelitas; envía uno de cada tribu, y que todos sean jefes.
3 Moisés los envió desde el desierto de Farán, según la orden del Señor; todos eran jefes de los israelitas.
4 Sus nombres eran los siguientes: de la tribu de Rubén, Samúa, hijo de Zacur;

LIbro de los números censo de Israel

5 de la tribu de Simeón, Safat, hijo de Horí;
6 de la tribu de Judá, Caleb, hijo de Jefoné;
7 de la tribu de Isacar, Yigal, hijo de José;
8 de la tribu de Efraín, Hosea, hijo de Nun;
9 de la tribu de Benjamín, Paltí, hijo de Rafú;
10 de la tribu de Zabulón, Gadiel, hijo de Sodí;
11 de la tribu de Manasés –hijo de José–, Gadí, hijo de Susí;
12 de la tribu de Dan, Amiel, hijo de Gamalí;
13 de la tribu de Aser, Satur, hijo de Miguel;
14 de la tribu de Neftalí, Najbí, hijo de Vafsí;
15 de la tribu de Gad, Guevel, hijo de Maquí.
16 Éstos son los nombres de los que envió Moisés a explorar el país; a Hosea, hijo de Nun, le cambió el nombre en Josué.
17 Moisés los envió a explorar el país de Canaán, diciéndoles:
–Suban por este desierto hasta llegar a la montaña.
18 Observen cómo es el país y sus habitantes, si son fuertes o débiles, escasos o numerosos;
19 cómo es la tierra, buena o mala; cómo son las ciudades que habitan, de carpas o amuralladas;
20 cómo es la tierra, fértil o estéril, con vegetación o sin ella. Sean valientes y traigan frutos del país. Era la estación en que maduran las primeras uvas.
21 Subieron ellos y exploraron el país desde Sin hasta Rejob, junto a la Entrada de Jamat.
22 Subieron por el desierto de Sin y llegaron hasta Hebrón, donde vivían Ajimán, Sesay y Tolmay, hijos de Anac. Hebrón había sido fundada siete años antes que Soán de Egipto.
23 Llegados a Nájal Escol cortaron un ramo con un solo racimo de uvas, lo colgaron en una vara y lo llevaron entre dos. También cortaron granadas e higos.
24 Ese lugar se llama Nájal Escol, por el racimo que allí cortaron los israelitas.

Adan y eva desnudos en el paraiso

19 Contestaron al faraón:

– Es que las mujeres hebreas no son como las egipcias: son robustas y dan a luz antes de que lleguen las parteras.

20 Dios premió a las parteras: el pueblo crecía y se hacía muy fuerte,

21 y a ellas, como respetaban a Dios, también les dio familia.

22 Entonces, el faraón ordenó a todos sus hombres:

– Cuando les nazca un niño, deben arrojarlo al Nilo; si es niña, déjenla con vida.