bibliaia para conocer mejor a Dios y a Jesús

Descripción y llanto

1 Palabra que el Señor dirigió a Joel, hijo de Fatuel.
2 Oigan esto, jefes;
escuchen, campesinos:
¿Ha sucedido
algo semejante en sus días
o en los días de sus antepasados?

3 Cuéntenselo a sus hijos,
sus hijos a los suyos,
y ellos a la siguiente generación.

4 Lo que dejó el saltamontes
lo comió la langosta,
lo que dejó la langosta
lo comió el gusano,
lo que dejó el gusano
lo comió la oruga.

JOEL Capitulo 1 liturgia por una plaga

5 Despierten, borrachos, y lloren;
giman, bebedores,
que les quitan el licor de la boca;

6 porque un pueblo invade mi país,
poderoso, innumerable:
tiene dientes de león
y quijadas de leona;

7 convierte mi viñedo en desolación,
reduce las higueras a astillas;
pela, descorteza,
hasta que blanquean las ramas.

8 Suspira, como joven vestida de sayal,
por el marido de su juventud;

9 en el templo del Señor
cesaron ofrenda y libación,
hacen duelo los sacerdotes
que sirven al Señor.

10 Destruido el suelo, hace duelo la tierra:
el grano está perdido,
el vino seco, el aceite rancio;

11 están defraudados los labradores,
se quejan los viñadores
por el trigo y la cebada,
porque no hay cosecha en los campos.

12 La viña está seca,
la higuera marchita,
y el granado y la palmera
y el manzano;
los árboles silvestres están secos,
y hasta el gozo de los hombres
se ha secado.

Duelo y súplica
(Jr 14,1-10)

13 Vístanse de luto, sacerdotes;
laméntense, ministros del altar;
vengan a dormir en esteras,
ministros de mi Dios,
porque faltan en el templo
de su Dios ofrenda y libación.

14 Proclamen un ayuno,
convoquen la asamblea,
reúnan a los jefes
y a todos los campesinos
en el templo del Señor, su Dios,
e invoquen al Señor:

15 ¡Ay, qué día!,
porque está cerca el día del Señor,
llegará como azote del Todopoderoso.

16 ¿No están viendo cómo falta
en el templo de nuestro Dios
la comida y la fiesta y la alegría?

17 Se han secado las semillas
bajo los terrones,
los silos están desolados,
los graneros vacíos,
porque la cosecha se ha perdido.

18 ¡Cómo muge el ganado,
las manadas de vacas están inquietas,
porque no quedan pastos,
y las ovejas lo pagan!

19 A ti, Señor, te invoco,
que el fuego ha consumido
los pastos de la llanura,
el calor ha quemado
los árboles silvestres.

20 Hasta las bestias del campo rugen a ti,
porque están secas
las corrientes de agua
y el fuego ha consumido
los pastos de la llanura.

Adan y eva desnudos en el paraiso

19 Contestaron al faraón:

– Es que las mujeres hebreas no son como las egipcias: son robustas y dan a luz antes de que lleguen las parteras.

20 Dios premió a las parteras: el pueblo crecía y se hacía muy fuerte,

21 y a ellas, como respetaban a Dios, también les dio familia.

22 Entonces, el faraón ordenó a todos sus hombres:

– Cuando les nazca un niño, deben arrojarlo al Nilo; si es niña, déjenla con vida.