bibliaia para conocer mejor a Dios y a Jesús

Primera escena : en la tierra

1 Había una vez en el país de Us un hombre llamado Job: era justo y honrado, religioso y alejado del mal.
2 Tenía siete hijos y tres hijas.
3 Tenía siete mil ovejas, tres mil camellos, quinientas yuntas de bueyes, quinientas burras y una servidumbre numerosa. Era el más rico entre los hombres de oriente.
4 Sus hijos solían celebrar banquetes, un día en casa de cada uno, e invitaban a sus tres hermanas a comer con ellos.

JOB CAP 1 el mas rico entre los de oriente

5 Al terminar esos días de fiesta, Job los hacía venir para purificarlos: madrugaba y ofrecía un holocausto por cada uno, por si habían pecado maldiciendo a Dios en su interior. Job jamás dejaba de hacer esto.

Segunda escena:
En el cielo
(1 Re 22)

6 Un día fueron los ángeles y se presentaron al Señor; entre ellos llegó también Satán.
7 El Señor le preguntó:
–¿De dónde vienes?
Él respondió:
–De dar vueltas por la tierra.
8 El Señor le dijo:
–¿Te has fijado en mi siervo Job? En la tierra no hay otro como él: es un hombre justo y honrado, religioso y alejado del mal.
9 Satán le respondió:
–¿Y crees tú que su religión es desinteresada?
10 ¡Si tú mismo lo has cercado y protegido, a él, a su hogar y todo lo suyo! Has bendecido sus trabajos, y sus rebaños se ensanchan por el país.
11 Pero tócalo, daña sus posesiones, y te apuesto a que te maldice en tu cara.
12 El Señor le dijo:
–Haz lo que quieras con sus cosas, pero a él no lo toques.
Y Satán se marchó.

Tercera escena:
En la tierra

13 Un día que sus hijos e hijas comían y bebían en casa del hermano mayor,
14 llegó un mensajero a casa de Job y le dijo:
–Estaban los bueyes arando y las burras pastando a su lado,
15 cuando cayeron sobre ellos unos sabeos, apuñalaron a los empleados y se llevaron el ganado. Sólo yo pude escapar para contártelo.
16 No había acabado de hablar, cuando llegó otro y dijo:
–Ha caído un rayo del cielo que ha quemado y consumido tus ovejas y pastores. Sólo yo pude escapar para contártelo.
17 No había acabado de hablar, cuando llegó otro y dijo:
–Una banda de caldeos, dividiéndose en tres grupos, se echó sobre los camellos y se los llevó y apuñaló a los empleados. Sólo yo pude escapar para contártelo.
18 No había acabado de hablar, cuando llegó otro y dijo:
–Estaban tus hijos y tus hijas comiendo y bebiendo en casa del hermano mayor,
19 cuando un huracán cruzó el desierto y embistió por los cuatro costados la casa, que se derrumbó y los mató. Sólo yo pude escapar para contártelo.
20 Entonces Job se levantó, se rasgó el manto, se rapó la cabeza, se echó por tierra
21 y dijo:
–Desnudo salí del vientre de mi madre
y desnudo volveré a él.
El Señor me lo dio,
el Señor me lo quitó:
¡bendito sea el Nombre del Señor!
22 A pesar de todo, Job no pecó ni maldijo a Dios.

Adan y eva desnudos en el paraiso

19 Contestaron al faraón:

– Es que las mujeres hebreas no son como las egipcias: son robustas y dan a luz antes de que lleguen las parteras.

20 Dios premió a las parteras: el pueblo crecía y se hacía muy fuerte,

21 y a ellas, como respetaban a Dios, también les dio familia.

22 Entonces, el faraón ordenó a todos sus hombres:

– Cuando les nazca un niño, deben arrojarlo al Nilo; si es niña, déjenla con vida.