bibliaia para conocer mejor a Dios y a Jesús

Jacob y Raquel

1 Jacob se puso en camino y se dirigió al país de los orientales.

2 Cuando he aquí que en campo abierto vio un pozo y tres rebaños de ovejas descansando junto a él, porque en ese pozo daban de beber a los rebaños. La piedra que tapaba el pozo era enorme,

3 tanto que se reunían allí todos los pastores, corrían la piedra de la boca del pozo y daban de beber a las ovejas; después colocaban de nuevo la piedra en su sitio en la boca del pozo.

4 Jacob les dijo:

–Hermanos, ¿de dónde son?

Contestaron: –Somos de Jarán.

bibliaia el arca de noe atracada en una playa

5 Les preguntó:

–¿Conocen a Labán hijo de Najor?

Contestaron:

–Lo conocemos.

6 Les dijo:

–¿Qué tal está?

Contestaron:

–Está bien. Justamente Raquel su hija está llegando con las ovejas.

7 Él dijo:

–Todavía es pleno día, no es hora de recoger el ganado. ¿Por qué no dan de beber a las ovejas y las llevan a pastar?

8 Replicaron:

–No podemos hasta que se reúnan todos los rebaños. Entonces corremos la piedra de la boca del pozo y damos de beber a las ovejas.

9 Todavía estaba hablando con ellos, cuando llegó Raquel, que era pastora, con las ovejas de su padre.

10 Cuando Jacob vio a Raquel, hija de Labán, su tío materno, y las ovejas de Labán, su tío materno, corrió la piedra de la boca del pozo y dio de beber a las ovejas de Labán, su tío materno.

11 Después Jacob besó a Raquel y rompió a llorar ruidosamente.

12 Jacob explicó a Raquel que era hermano de su padre, hijo de Rebeca. Ella corrió a contárselo a su padre.

13 Cuando Labán oyó la noticia sobre Jacob, hijo de su hermana, corrió a su encuentro, lo abrazó, lo besó y lo llevó a su casa. Jacob contó a Labán todo lo sucedido.

14 Labán le dijo:

–¡Eres de mi carne y sangre!

Y se quedó con él un mes.

15 Labán dijo a Jacob:

–El que seas mi hermano no es razón para que me sirvas gratuitamente; dime qué salario quieres.

16 Labán tenía dos hijas: la mayor se llamaba Lía, la menor se llamaba Raquel. 17 Lía tenía ojos apagados, Raquel era guapa y de buen tipo.

18 Jacob estaba enamorado de Raquel, y le dijo:

–Te serviré siete años por Raquel, tu hija menor.

19 Contestó Labán:

–Más vale dártela a ti que dársela a un extraño. Quédate conmigo.

20 Jacob sirvió por Raquel siete años y estaba tan enamorado, que le parecieron unos días.

21 Jacob dijo a Labán:

–Se ha cumplido el tiempo, dame a mi mujer, que me acueste con ella.

22 Labán reunió a todos los hombres del lugar y les ofreció un banquete.

23 Anochecido, tomó a su hija Lía, se la llevó a él y él se acostó con ella.

24 Labán entregó su criada Zilpa a su hija Lía como criada.

25 Al amanecer descubrió que era Lía, y protestó a Labán:

–¿Qué me has hecho? ¿No te he servido por Raquel? ¿Por qué me has engañado?

26 Contestó Labán:

–No es costumbre en nuestro lugar dar la pequeña antes de la mayor.

27 Termina esta semana y te daré también la otra en pago de que me sirvas otros siete años.

28 Jacob aceptó, terminó aquella semana y él le dio por mujer a su hija Raquel. 29 Labán entregó a su hija Raquel su criada Bilha como criada.

30 Se acostó también con Raquel y quiso a Raquel más que a Lía; y se quedó a servir otros siete años.

Hijos de Jacob (cfr. 46,8-25; Sal 127,3; 128,3)

31 Viendo el Señor que Lía no era correspondida, la hizo fecunda; mientras Raquel seguía estéril.

32 Lía concibió, dio a luz a un hijo y lo llamó Rubén diciendo:

–Ha visto el Señor mi aflicción y ahora me querrá mi marido.

33 Volvió a concebir, dio a luz un hijo y comentó:

–Ha oído el Señor que no era correspondida y me ha dado este hijo. Y lo llamó Simeón.

34 Volvió a concebir, dio a luz un hijo y comentó:

–Esta vez mi marido se sentirá ligado a mí, pues le he dado tres hijos.

Por eso lo llamó Leví.

35 Volvió a concebir, dio a luz un hijo y comentó:

–Esta vez doy gracias al Señor.

Por eso lo llamó Judá. Y dejó de dar a luz.

bibliaia adan y eva en el paraiso

21 El Señor olió el aroma agradable y se dijo:

–No volveré a maldecir la tierra a causa del hombre. Sí, el corazón del hombre se pervierte desde la juventud; pero no volveré a matar a los vivientes como acabo de hacerlo.

22 Mientras dure la tierra no han de faltar siembra y cosecha, frío y calor, verano e invierno, día y noche.