bibliaia para conocer mejor a Dios y a Jesús

Artesanos del santuario

1 El Señor habló a Moisés:
2 –He escogido personalmente a Besalel, hijo de Urí, hijo de Jur, de la tribu de Judá,
3 y lo he colmado de dotes sobrehumanas, de destreza, habilidad y saber en su oficio,
4 para que proyecte y labre oro, plata y bronce;

Israelitas que fueron con Jacob a Egipto

5 para que talle piedras y las engaste; para que talle madera, y para las demás tareas.
6 Le doy como ayudante a Ohliab, hijo de Ajisamac, de la tribu de Dan. A todos los artesanos les he dado habilidad para que hagan todo lo que te he mandado,
7 la tienda del encuentro, el arca de la alianza, la placa que la tapa y todos los utensilios de la tienda;
8 la mesa con sus utensilios, el candelabro de oro de ley con sus utensilios y el altar del incienso;
9 el altar de los holocaustos con sus utensilios, la fuente de bronce con su base;
10 todos los ornamentos sagrados del sacerdote Aarón y sus hijos para cuando oficien;
11 el aceite de la unción y el incienso del sahumerio del templo. Lo harán ajustándose a lo que yo he ordenado.

Descanso del sábado
(Nm 15,32-36)

12 El Señor habló a Moisés:
13 –Di a los israelitas: guardarán mis sábados, porque el sábado es la señal convenida entre mí y ustedes, por todas las generaciones, para que ustedes sepan que yo soy el Señor, que los santifica.
14 Guardarán el sábado porque es día santo para ustedes; el que lo profane será condenado a muerte; el que trabaje será excluido de su pueblo.
15 Seis días podrán trabajar; el séptimo es día de descanso solemne dedicado al Señor. El que trabaje en sábado será condenado a muerte.
16 Los israelitas guardarán el sábado a lo largo de las generaciones como alianza perpetua.
17 Será la señal perpetua entre yo y los israelitas, porque el Señor hizo el cielo y la tierra en seis días y el séptimo descansó.
18 Cuando acabó de hablar con Moisés en el monte Sinaí, le dio las tablas de la alianza: tablas de piedra escritas por el dedo del Señor.

Adan y eva desnudos en el paraiso

19 Contestaron al faraón:

– Es que las mujeres hebreas no son como las egipcias: son robustas y dan a luz antes de que lleguen las parteras.

20 Dios premió a las parteras: el pueblo crecía y se hacía muy fuerte,

21 y a ellas, como respetaban a Dios, también les dio familia.

22 Entonces, el faraón ordenó a todos sus hombres:

– Cuando les nazca un niño, deben arrojarlo al Nilo; si es niña, déjenla con vida.