bibliaia para conocer mejor a Dios y a Jesús

Esclavitud y genocidio

1 Lista de los israelitas que fueron a Egipto con Jacob, cada uno con su familia.

2 Rubén, Simeón, Leví, Judá,

3 Isacar, Zabulón, Benjamín,

4 Dan, Neftalí, Gad, Aser.

Israelitas que fueron con Jacob a Egipto

5 Descendientes directos de Jacob, setenta personas; José ya estaba en Egipto.

6 Muerto José, sus hermanos y toda aquella generación,

7 los israelitas crecían y se propagaban, se multiplicaban y se hacían fuertes en extremo e iban llenando todo el país.

8 Subió al trono en Egipto un nuevo faraón que no había conocido a José,

9 y dijo a su pueblo:

– Miren, los israelitas se están volviendo más numerosos y fuertes que nosotros;

10 vamos a vencerlos con astucia, porque si no crecerán; y si se declara la guerra, se aliarán con el enemigo, nos atacarán y después se marcharán de nuestra tierra.

11 Entonces, nombraron capataces que los explotaran con trabajos forzados en la construcción de las ciudades granero de Pitón y Ramsés.

12 Pero cuanto más los oprimían, ellos más crecían y se propagaban. Hartos de los israelitas,

13 los egipcios les impusieron trabajos penosos,

14 y les amargaron la vida con dura esclavitud, imponiéndoles los duros trabajos de la preparación de la arcilla, de la fabricación de los ladrillos y toda clase de trabajos del campo.

15 El rey de Egipto ordenó a las parteras hebreas –una se llamaba Séfora y otra Fuá–:

16 –Cuando asistan a las hebreas en el parto y les llegue el momento de dar a luz, si es niño lo matarán, si es niña la dejarán con vida.

17 Pero las parteras respetaban a Dios, y en vez de hacer lo que les mandaba el rey de Egipto dejaban con vida a los recién nacidos.

18 El rey de Egipto llamó a las parteras y las interrogó:

– ¿Por qué obran así y dejan con vida a las criaturas?

Adan y eva desnudos en el paraiso

19 Contestaron al faraón:

– Es que las mujeres hebreas no son como las egipcias: son robustas y dan a luz antes de que lleguen las parteras.

20 Dios premió a las parteras: el pueblo crecía y se hacía muy fuerte,

21 y a ellas, como respetaban a Dios, también les dio familia.

22 Entonces, el faraón ordenó a todos sus hombres:

– Cuando les nazca un niño, deben arrojarlo al Nilo; si es niña, déjenla con vida.