bibliaia para conocer mejor a Dios y a Jesús

Canción sin rival, de Salomón

1 La esposa

2 ¡Béseme con besos de su boca!
¡Son tus amores mejores que el vino!,

3 ¡Qué exquisito el olor de tus perfumes;
aroma que se expande es tu nombre,
por eso se enamoran de ti las doncellas!

4 Llévame contigo, ¡corramos!,
¡introdúceme, oh rey, en la alcoba;
disfrutemos y gocemos juntos,
saboreemos tus amores embriagadores!
¡Con razón de ti se enamoran!

CANTAR DE CANTARES CApitulo 1 una muchacha ingenua

5 Soy morena, pero fascinante,
muchachas de Jerusalén,
como las tiendas de Cadar,
como las lonas de Salmá.

6 No se fijen en mi tez morena,
el sol me ha bronceado:
mis hermanos se enojaron conmigo:
me pusieron a guardar las viñas;
¡y mi propia viña no la guardé!

7 Dime, amado mío, dónde pastoreas,
dónde recuestas tu rebaño al mediodía,
para que no vaya como una prostituta
tras los rebaños de tus compañeros.

8 Si no lo sabes por ti misma,
la más bella de las mujeres,
sigue las huellas del rebaño,
y lleva a pastar tus cabritillas
junto a las chozas de los pastores.

9 Te comparo, amada mía,
a la yegua de la carroza del Faraón.

10 ¡Qué bellos tus flancos oscilantes,
y tu cuello entre collares!

11 Te haremos collarines de oro,
con engastes de plata.

12 Mientras el rey estaba en su diván,
mi nardo exhalaba su perfume.

13 Bolsita de mirra es mi amado para mí:
entre mis pechos descansa.

14 Manojito de alheña es mi amado para mí,
en las viñas de Engadí.

15 ¡Qué hermosa eres, amada mía,
qué hermosa eres!
¡Palomas son tus ojos!

16 ¡Qué hermoso eres, amado mío,
qué delicioso!

17 ¡Y nuestro lecho es frondoso!
Las vigas de nuestra casa son de cedro,
nuestro artesonado, de ciprés.

Adan y eva desnudos en el paraiso

19 Contestaron al faraón:

– Es que las mujeres hebreas no son como las egipcias: son robustas y dan a luz antes de que lleguen las parteras.

20 Dios premió a las parteras: el pueblo crecía y se hacía muy fuerte,

21 y a ellas, como respetaban a Dios, también les dio familia.

22 Entonces, el faraón ordenó a todos sus hombres:

– Cuando les nazca un niño, deben arrojarlo al Nilo; si es niña, déjenla con vida.